viernes, 8 de febrero de 2013

Japón Caza de Ballenas... una vez más

 
Un año más Japón vuelve con la caza de ballenas en la Antártida aduciendo causas científicas. La oportunidad de aducir razones de investigación científica para cazar ballenas esta siendo aprovechado claramente con fines económicos por parte de Japón, aunque no son los únicos, Dinamarca y Islandia también se aprovechan de esta puerta legal para cazar ballenas.

No obstante Japón no lo tiene fácil, encuentra ante si una gran oposición por varios frentes, por una parte la del bloque latinoamericano, formado por Argentina, Brasil, Colombia, Panamá, República Dominicana, Perú y Uruguay (También llamados el Grupo de Buenos Aires), por otra parte la de las organizaciones ecologistas, como Sea Sheperd, que siempre están en la lucha intentando "aguar la fiesta" a los balleneros Japoneses, y por último desde las socidades en defensa de los animales como la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA).

La Comisión Ballenera Internacional (BCI), órgano que regula lo concerniente a la caza de los cetáceos en esta zona del mundo, prohibió la caza con fines comerciales de ballenas en el año 1986, pero dejo una puerta abierta para la captura legal en forma de capturas para fines científicos (Como más arriba os adelante), puerta que utilizan estos países antes nombrados, y en especial Japón.

 El Grupo de Buenos Aires critica a la CBI por dejar esta puerta abierta a la caza de ballenas esgrimiendo fines científicos, así como a Japón por otorgarse a si misma una cuota nada desdeñable (850 ballenas Minke antárticas, 50 ballenas de aleta y 50 jorobadas).


Para la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA) hay muestras de que la valorización del recurso (Las ballenas) no es necesaria hacerla a través de la caza, siendo el avistamiento de los cetáceos una manera responsable y sostenible de valorar el recurso que genera enormes beneficios para las comunidades costeras, realiza una función de educación vital (Puedes conocer como son las ballenas y concienciarte de su problema) y a la vez protege a los animales.

El avistamiento de cetáceos en latinoamérica es un negocio en auge, el cual desarrollado de forma responsable, se convierte en un aprovechamiento humanitario de estos mamíferos. Según estudios recientes, el avistamiento de ballenas en Argentina ha reportado unos ingresos de 2.218.339 $ (Ascendiendo en México a 9.000.000 $).

Queda demostrado que es posible otra forma de explotación de los cetáceos mucho más amigable y mucho más sostenible, por tanto, el balón esta en el tejado de la BCI (Siempre ha estado allí) que debe atajar de una vez por todas esta caza indiscriminada de estos bellos mamíferos.

Mientras que esto no ocurra, organizaciones ecologistas como Sea Sheperd seguirán en la lucha para evitar la caza de ballenas, y en esta temporada de caza ya han actuado con éxito, hace una semana un barco de la organización interceptó a un ballenero japonés en los mares antárticos.


No es la primera vez que actúan (Y con éxito) contra los balleneros japoneses, en la campaña 2011/2012, Japón no pudo completar ni el 30% de su cuota, debido a las inclemencias meteorológicas, y en mayor medida a las acciones de los barcos de Sea Sheperd (Contaban con dos embarcaciones), los cuales siguieron a los pesqueros japoneses por más de 27.000 kilómetros e impidieron que faenaran en varias ocasiones.

Este año la organización ecologista cuenta con mayores medios para impedir el trabajo de los balleneros japoneses, cuentan con cuatro embarcaciones (El doble de la anterior campaña) y 120 personas.

Yo personalmente espero que el trabajo de Sea Sheperd salga bien y que los balleneros japoneses puedan cazar el menor número de ballenas posibles, para que así les cueste el dinero la campaña.

Es todo por hoy, espero vuestros comentarios por el blog y a través de twitter (@AbrahamAranco).

Fuerza a las ballenas!

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